ARQUITECTURA EUROPEA RENACENTISTA

OTROS ARQUITECTOS ITALIANOS

Jacobo Barozzi de Vignola (1507- 1573), formado en Bolonia, está en Roma en contacto con Miguel Ángel, de quien puede considerarse discípulo. Por encargo de la Academia Vitrubiana, realiza una serie de mediciones de monumentos romanos; experiencia que se traduce en la publicación de su Regole delli cinque ordine d´arquitettura (1562) de enorme influencia posteror. Como arquitecto, se le debe la refinada Villa Julia, hecha para el Papa Julio III en 1550, y los proyectos para el gran Palacio Farnesio, en Caprarola (1558), de extraña planta poligonal y patio circular. Su obra más famosa es la Iglesia de los Jesuitas de Roma (“il Gesú”) proyectada en 1568, que ha de ser modelo para infinidad de iglesias posteriores. Apoyado en el precedente de Alberti en San Andrés de Mantua, ordena una gran nave cubierta de cañón con lunetos, capillas laterales y amplio crucero coronado por una luminosa cúpula. De decoración desnuda, de extraordinaria sobriedad, su exuberante aspecto actual corresponde, como veremos, a un periodo posterior. La fachada, realizada por otro arquitecto, Giacomo della Porta, da también un esquema que hará fortuna posterior: un amplio cuerpo bajo, y un segundo cuerpo, más estrecho, con dos aletones laterales, cerrado todo por un frontón.

Andrea Palladio (1508- 1580), de Vicenza, educado en contacto con el círculo humanista veneciano, estuvo varias veces en Roma y acumuló una experiencia teórica que cristaliza en su I quattro libri del´Arquittetura (1570), también de extensas influencias, sobre todo en la arquitectura civil hasta tiempos de Basílica de VicenzaNeoclasicismo. Su obra personal comienza con la Basílica de Vicenza (1546), viejo edificio medieval que rodea de unos pórticos, donde repite el motivo del arco entre dinteles, llamado por ello “motivo palladino”. Realiza una variada serie de villas campestres en el contorno de su ciudad, y algunos palacios urbanos, donde emplea el orden gigante, o las columnatas coronadas por balaustradas con estatuas. Como arquitecto religioso deja en Venecia ejemplos soberbios, con su modo personal de resolver las fachadas coronadas por frontones incresturados unos en otros, y de plantas complejas que San Giorgio Maggioreintegran también lo longitudinal y los espacios centrales (San Giorgio Maggiore, El Redentor). También a él se debe el modelo romano a través de Vitrubio, con elementos ilusionistas que hacen presentir el Barroco. Aquí colabora Vicenzo Scamozzi (1552. 1616) que publica en 1615 su Idea dell´Architettura Universale, la cual recogía muchas de sus enseñanzas.

Algo anterior, pero quizá de mayor importancia teórica, es Sebastián Serlio (1475-1552) que trabajó en Francia y publicó sus Libri d´Arquitettura desde 1537 hasta 1551, contribuyendo quizá más que ninguno a la difusión de los órdenes clásicos por toda Europa y a la libertad imaginativa en la composición de puesrtas, chimeneas, ventanas, etc.

El manierismo florentino cuenta también con representantes importantes como el historiador y teórico – además de teórico- Giorgio Vasari autos de la Galería de los Ufizzi. o el escultor y arquitecto Bartolomeo Ammanati que realiza, entre otras obras, el patio posterior del Palacio Pitti, con almohadillado rústico y columnas fajadas, y el soberbio jardín de Bóboli, con grutas, juegos de agua y vegetación artificiosamente recortada.