PINTURA RENACENTISTA
Y MANIERISTA EN EUROPA  


PAISES BAJOS

La tradición flamenca se ve truncada en el siglo XVI por el hecho político de la división entre Bélgica, que permanece católica, y las provincias del norte (Holanda) que adoptan el protestantismo. Las luchas religiosas son especialmente crueles y la importancia de ciertos sectores iconoclastas provoca la destrucción de muchísima pintura religiosa, y favorece la creación de géneros nuevos como el retrato, el paisaje y una incipiente pintura costumbrista y de bodegón, que fructificará luego en el siglo XVII.

Virgen con Niño de Van OrleyEn Bélgica, se puede señalar la paulatina decadencia de Brujas, que mantiene mucho tiempo un carácter arcaizante, incorporando algunos elementos de tipo leonardesco, de esfumato y de paisaje urbano (Adrian Isembrand, Ambrosius Benson) y el crecimiento de la Escuela de Amberes, que comprende también la influencia leonardesca en Quintín Metsys (1466-1530) amigo del característico esfumato y de un interés por lo expresivo y caricaturesco, muy personal. Los modelos rafaelescos los emplea Bernard Van Orley (m. 1542) autor de Vírgenes muy delicadas. Un artista de gran interés, que incorpora el desnudo mitológico de dibujo miguelangelesco pero interpretado con la técnica minuciosa de los primitivos, es Jan Gossaert, llamado Mabuse (m. 1533).

Interés muy especial tiene en la pintura flamenca de comienzos del siglo XVI elTriptico de las Penitencias de San Jerónimo de Patinir estudio del paisaje, especialmente por obra de Joachim Patinir (1480- 1524) artista curioso, aún en relación con el Bosco y la tradición del último gótico, pero que concede a la naturaleza importancia fundamental en sus composiciones.

A mediados de siglo aparece un artista excepcional, Peter Brueghel el Viejo (1520- 1569), que encarna lo má personal del arte de Flandes. Su viaje a Italia le puso en contacto con el paisaje de los Alpes y con la vida popular. Espíritu crítico y tocado seguramente de aspectos del pensamiento reformista, dedica su actividad a reproducir la vida cotidiana con matices de ironía y, a veces, de desbordada imaginación que lo emparentan con el Bosco, y en otros casos anuncian aspectos de la pintura del siglo XVII.

El interés por la vida diaria se manifiesta en otros artistas de este tiempo, comoCristo en casa de María de Beuckelaert Peter Aertsen (1508- 1575) y Joachim Beuckelaert (m. 1574) que pintan escenas religiosas, en las que – como los Bassano en Venecia- lo principal viene a ser la descripción del escenario cotidiano con verdaderos bodegones en primer término, mientras que la escena representada (Cristo de Emaús, Cristo en casa de María, El Prendimiento, etc.), quedan relegadas a un segundo términocon figuras muy pequeñas. Algunos otros artistas se entregan aun manierismo extremado con formas retorcidas y caricaturescas (Hemesen, Hemsckerk, Marinus) que incorporan elementos anatómicos miguelangelescos.

Retrato del Emperador Maximiliano II de Moro
Más trascendencia tiene los retratistas, de una extraordinaria precisión psicológica y de un amor al detalle en la indumentaria todavía casi primitiva. El más importante es quizá Antonio Moro (1517- 1576) que fue retratista de nuestro Felipe II y puede ser considerado creador de un tipo de retrato cortesano que se difunde por toda Europa, y en España especialmente. En Holanda, la nueva organización política, de carácter democrático, da nacimiento a los retratos colectivos, de corporaciones o asociaciones, que alcanzarán toda su importancia en el siglo XVII.